Opinión y hechos

La familia es la célula primaria y fundamental de la sociedad.

Este boletín tiene un innegable carácter político, con fundamento en nuestra definición de esa materia en sentido amplio, es decir la búsqueda del bien común como su objeto propio. De ahí que los aspectos jurídicos, y también los éticos y sociales del Estado, deban ser considerados como fundamentales, atendiendo al innegable impacto que tienen sobre el bien común como meta, y los obstáculos que se oponen a su consecución.

En el seno del PAN, después de las elecciones intermedias.

Los calderonistas dicen que por culpa de los maderistas han tenido los peores resultados en la historia del PAN en estas elecciones intermedias. Quizás, se les olvida que en 2009, estando el PAN en la Presidencia, tuvieron una derrota memorable en la Cámara de Diputados. También pareciera difícil que ponderen, con imparcialidad, los pésimos resultados del 2012 que llevaron al PAN hasta el tercer sitio. Ambos desastres no pueden dejar de adjudicarse, en buena medida, al propio gobierno panista de Felipe Calderón, y a su manejo del partido a travésde Germán Martínez Cázares.

Se avizoran las primeras luchas en la competencia por la Presidencia, en 2018.

Los resultados de las elecciones intermedias son importantes porque, a pesar de todo, contribuyen a consolidar el proceso de la transición de México hacia la democracia. Eso comentó el presidente del INE, quien hizo notar que la concurrencia a la votación fue de 47.7% de la lista nominal, la mayor obtenida desde 1997. También dijo que el voto nulo  fue menor que en las ocasiones anteriores: en 2009, de 5.4%; en 2012, de 4.9%; y en 2015, de sólo 4.7%.

Los partidos están teniendo cambios internos importantes a consecuencia de sus afanes electorales.

Desde que Cuauhtémoc Cárdenas ganó la primera elección para Jefe de Gobierno del DF --1997--, él fue el abanderado de la “izquierda”, a través del PRD, por tres ocasiones, para competir por la Presidencia de la República.

Las elecciones intermedias sugieren una crisis en la llamada partidocracia.

En el siglo pasado, los partidos, como operadores de nuestra democracia eran notablemente deficientes. El PRI era un partido de gobierno, cerrado, y formaba parte del corporativismo diseñado por la “familia revolucionaria” para retener el poder.