Pisca de sal

Año 9 No. 385

(64)…mientras la Iglesia insiste en la existencia de normas morales objetivas, válidas para todos, « hay quienes presentan esta enseñanza como in­justa, esto es, como opuesta a los derechos hu­manos básicos. Tales alegatos suelen provenir de una forma de relativismo moral que está unida, no sin inconsistencia, a una creencia en los dere­chos absolutos de los individuos. En este punto de vista se percibe a la Iglesia como si promoviera un prejuicio particular y como si interfiriera con la libertad individual ». (59) Vivimos en una sociedad de la información que nos satura indiscriminada­mente de datos, todos en el mismo nivel, y ter­mina llevándonos a una tremenda superficialidad a la hora de plantear las cuestiones morales.

(213)…la defensa de la vida por nacer está íntimamente li­gada a la defensa de cualquier derecho humano. Supone la convicción de que un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situa­ción y en cada etapa de su desarrollo. Es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades. Si esta convicción cae, no quedan fundamentos sólidos y permanentes para defen­der los derechos humanos, que siempre estarían sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno.

Exhortación Apostólica Evangelli Gaudium, Papa Francisco, Roma, noviembre de 2013.