Pisca de sal

Año 9 No. 387

(7) Trabajar por el bien común es cuidar, por un lado, y utilizar, por otro, ese conjunto de instituciones que estructuran jurídica, civil, política y culturalmente la vida social, que se configura así como polis, como ciudad. Se ama al prójimo tanto más eficazmente, cuanto más se trabaja por un bien común que responda también a sus necesidades reales. Todo cristiano está llamado a esta caridad, según su vocación y sus posibilidades de incidir en la polis.

Año 9 No. 386

(179) Dado que el derecho a veces se muestra insuficiente debido a la corrupción, se requiere una decisión política presionada por la pobla­ción. La sociedad, a través de organismos no gubernamentales y asociaciones intermedias, debe obligar a los gobiernos a desarrollar normativas, procedimientos y controles más rigurosos. Si los ciudadanos no controlan al poder político –na­cional, regional y municipal–, tampoco es posi­ble un control de los daños…

Año 9 No. 385

(64)…mientras la Iglesia insiste en la existencia de normas morales objetivas, válidas para todos, « hay quienes presentan esta enseñanza como in­justa, esto es, como opuesta a los derechos hu­manos básicos. Tales alegatos suelen provenir de una forma de relativismo moral que está unida, no sin inconsistencia, a una creencia en los dere­chos absolutos de los individuos. En este punto de vista se percibe a la Iglesia como si promoviera un prejuicio particular y como si interfiriera con la libertad individual ». (59) Vivimos en una sociedad de la información que nos satura indiscriminada­mente de datos, todos en el mismo nivel, y ter­mina llevándonos a una tremenda superficialidad a la hora de plantear las cuestiones morales.

Año 9 No. 384

 (157) El bien común presupone el respeto a la persona humana en cuanto tal, con derechos básicos e inalienables ordenados a su desarrollo integral (los llamados derechos humanos). También reclama el bienestar social y el desarrollo de los diversos grupos intermedios, aplicando el principio de la subsidiariedad. En­tre ellos destaca especialmente la familia, como la célula básica de la sociedad.

Año 9 No. 383

 (178) La grandeza política se muestra cuando, en momentos difíciles, se obra por grandes princi­pios y pensando en el bien común a largo plazo. Al poder político le cuesta mucho asumir este de­ber en un proyecto de nación.