Preámbulo

La Oposición política, del PAN, el PRD, y su entorno. Cambios en los líderes y en la definición de sus roles.

La desviación de la transición por la “partidocracia”.

Nuestra reciente evolución política también está ligada al fenómeno de la “partidocracia”, al que hemos llegado en un exceso de consideraciones a instituciones que antes no tenían peso político real. Lo que para la Oposición era prácticamente un sacrificio de entrega generosa, para poner en juego sus doctrinas e ideologías, se ha convertido en la búsqueda febril, por parte de las burocracias partidistas, del control de la institución y, desde luego, de los privilegios anejos al monopolio que les concedió la ley para proponer candidatos ---situación, por cierto, que pareciera tener un quiebre con la aparición de las candidaturas llamadas “independientes” o “ciudadanas” que, teóricamente, surgen al margen de las estructuras partidistas---.

El PRI y el Presidente Enrique Peña Nieto. Cambios en el “nuevo PRI”.

El “nuevo PRI” y “la cargada”.

La elección de Manlio Fabio Beltrones como nuevo dirigente del PRI va a respetar todos los pasos reglamentarios para estar dentro de la ley, y trasmitir la apariencia de una operación con mayor consenso, como si se hubiera realizado una sucesión democrática con una consulta amplia.

Derechos Humanos. Un enfoque “políticamente incorrecto”. Segunda parte.

La familia y el matrimonio no son instituciones que hayan sido generadas por las leyes. 

Las consideraciones de los beneficios de la familia y el matrimonio, para la sociedad, no son únicamente de carácter religioso como algunos pretenden. La riquísima experiencia civilizatoria está soportada por la evidencia de las ciencias sociales: La cultura del matrimonio no es fruto de la acción de los gobiernos o del Estado, porque les precede, sino de las propias familias, las comunidades y la sociedad en su conjunto. Forma parte de los usos y costumbres, milenarios, provenientes de nuestras dos raíces, la indoamericana y la europea.

Derechos humanos. Un enfoque “políticamente incorrecto”. Primera parte.

La familia y la cultura.

La familia es la transmisora por excelencia de la cultura, no como conocimiento de los eruditos sino como sabiduría popular, que hace posible que todas las personas tengan una mejor conciencia de quiénes son, de su origen y de su destino, de su lugar en la sociedad comenzando por su célula básica, la familia, de su aportación a la comunidad, de sus obligaciones y derechos como ciudadanos.

Procesos electorales. Algunas repercusiones en el seno de los partidos.

El rechazo de la partidocracia y los “independientes”.

Pareciera una conclusión generalizada, después de las elecciones intermedias, la necesidad de que los partidos realicen mejor su papel en el proceso democrático de México. Si no reaccionaran, en consecuencia, los daños a nuestro proceso de la transición política podrían ser enormes.